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El valor del tiempo y la impuntualidad

El tiempo vale oro, decimos. Pero en realidad, si lo pensamos bien, comprendemos que el tiempo vale mucho más que el oro. El tiempo es quizás nuestro bien más precioso, ya que es con lo que realmente contamos. “Mientras el dinero va y viene, el tiempo solo va. Por eso vale más”, decía un amigo mío. Y creo que tiene muchísima razón.

Tenemos un tiempo. Un tiempo para vivir y desarrollarnos. Un tiempo que compartimos con los demás. Un tiempo para disfrutar, potenciarnos y madurar. El uso que hacemos de nuestro tiempo habla de nosotros y de nuestra manera de entender la vida.

Uno de los rasgos que hace a nuestra relación con el tiempo es la puntualidad. ¿Cómo nos manejamos con los horarios prefijados? ¿Cómo administramos nuestro tiempo para cumplir con los tiempos pactados con los demás? Lo cierto es que hay personas a las que les resulta imposible ser puntuales y otras que llegan siempre a tiempo. ¿A qué se debe esto? ¿Qué significa ser puntual o impuntual?

Algunos investigadores han trabajado para intentar contestar estas preguntas y entender este modo de vincularse con el tiempo.

Por supuesto, es normal  que algún imprevisto nos haga llegar tarde alguna vez, pero llegar siempre tarde es otra cosa. La persona impuntual no consigue llegar a tiempo ni aunque se lo proponga. Siempre se le hace tarde. Por H o por B, siempre se demora.

Es evidente que la impuntualidad constante trae muchísimos inconvenientes. Causa problemas en el trabajo, en el estudio, en la vida personal y en la organización de la vida. Muchas personas pierden trenes, aviones, citas importantes y oportunidades únicas por la imposibilidad de llegar a horario. Y ni hablar del fastidio que provoca en el que se tiene que quedar esperando la llegada del impuntual. La impuntualidad puede generar peleas, hartazgo, mal humor, especialmente si es frecuente. Y así, la vida del impuntual, se ve afectada por muchos inconvenientes.

¿Pero qué es lo que hace que algunas personas pierdan constantemente trenes o vuelos, lleguen tarde a todas partes y hagan enojar a sus amigos por sus demoras? ¿Por qué es tan difícil para el impuntual solucionar este problema?

Los investigadores empiezan a formular algunas respuestas. Según los especialistas una de las razones más comunes por las que las personas llegan tarde con frecuencia es que no evalúan con precisión cuánto tiempo les llevará una tarea. No pueden planificar.   Se trataría de una  falacia de la planificación, es decir,  la tendencia a subestimar el tiempo para concluir una tarea.

Los estudios han demostrado que, en promedio, subestimamos cuánto tardaremos en completar una tarea en un  40%.

Otro rasgo que han encontrado los especialistas en las personas impuntuales es que los que siempre llegan tarde tienen más probabilidades de ser personas multitarea. Es decir, personas que tienden a hacer varias cosas al mismo tiempo.

Según comenta la revista   “Muy Interesante”  un estudio de 2003 dirigido por Jeff Conte de la Universidad Estatal de San Diego (EE. UU.), descubrió que de los 181 operadores de metro de la ciudad de Nueva York, los que preferían la multitarea, llegaban más tarde a su trabajo. Esto se debe a que la multitarea hace que sea más difícil tener conocimiento de lo que estás haciendo (el conocimiento sobre el propio conocimiento).

Según informa BBC News, la doctora Diana DeLonzor, experta en el manejo del tiempo, le dijo al diario The New York Times que existen dos tipos de personas que siempre llegan tarde.

Los que apuran el plazo: aquellas a las que les gusta la adrenalina de dejarlo todo para el último momento.

Los "productores": los optimistas que creen que pueden hacer mucho más de lo que les da el tiempo.

Cómo mejorar la puntualidad
Dado que ser impuntual genera tantos problemas es conveniente tratar de corregir este modo de relacionarse con el tiempo. Descubrir las causas de la impuntualidad es un primer paso. Saber cuáles son las causas que lo llevan a ser impuntual permite empezar corregir este hábito, o al menos, mejorarlo.

Un estudio de 2012 descubrió que pedirles a las personas impuntuales que imaginen mentalmente una tarea antes de hacerla puede ayudarles a ser más realistas sobre su duración.

Dos tips para mejorar su puntualidad
Mida el tiempo que le llevan sus actividades: sobre todo, si usted es una de esas personas que  subestima el tiempo que le lleva completar una tarea. Tome el cronómetro y mida exactamente cuánto demora en cada tarea. Así será más realista con el tiempo al planificar su día y sus actividades.

Llegue antes, no a tiempo: si planea llegar a la hora justa probablemente llegue tarde. Calcule tiempo de más.  Si tiene que llegar a las 5 pm, organícese para llegar 4:30 pm.