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El amor y sus secretos

El amor es, fue y será, una fuente de preocupación, de conflicto, de felicidad, de deseo y de interés tanto para los investigadores como para los enamorados. Así es que gran parte de la vida humana gira en torno al amor, sus placeres y sus desventuras.

Mucho se espera de una relación que recién empieza, pero lamentablemente las cosas no siempre funcionan como uno quisiera. A veces, las formas de amar de las personas no encajan. Chocan. Se decepcionan. Y por más que  lo intenten, la relación fracasa.

El doctor Amir Levine, psiquiatra, neurocientífico y coautor del libro Maneras de amar: La nueva ciencia del apego adulto y cómo puede ayudarte a encontrar el amor y conservarlo, da una nueva mirada con respecto al amor.

Levine afirma que el modo en el que una persona se comporta al comienzo de una relación puede decir mucho sobre la clase de pareja que será.

Sostiene que la forma en que nos relacionamos en el amor parece estar vinculada al tipo de apego que se tiene. ¿Pero qué es el apego?

El apego es el modo en que el cada uno se relaciona con demás en el contexto de las relaciones íntimas. Los tipos de apego son 3: seguro, ansioso y evitador. Cada uno de estos tipos dará un modo de vincularse en el amor.

La teoría del apego explica la tendencia de los seres humanos a establecer lazos afectivos hacia otros. El apego es cualquier forma de conducta que busca el logro o la conservación de la cercanía emocional con otro individuo. Pero esta teoría tiene una historia.
Fue el psicólogo John Bowlby quien a raíz de su trabajo en instituciones con niños privados de la figura materna formuló la Teoría del apego.

El apego es el primer vínculo emocional que desarrolla el niño con sus padres (o cuidadores). Este vínculo le brinda la seguridad emocional indispensable para el desarrollo de la personalidad de la estabilidad emocional. La Teoría del Apego afirma que el estado de seguridad, ansiedad o temor dependerá del tipo de apego que se haya tenido en los primeros meses de vida.

Así es que, según esta teoría, el modo en el que nos relacionamos con los demás especialmente en los vínculos íntimos, dependerá del tipo de apego que hemos tenido en los primeros meses de vida. 

Tipos de apego
Tipo de apego seguro
La mayoría de la población tiene un estilo de apego seguro. Se calcula que alrededor del 55 por ciento de las personas tienen este tipo de apego.  Estas personas tienden a estar más satisfechas con sus relaciones románticas. Son cálidos y amorosos y disfrutan de la cercanía y la intimidad sin preocuparse por el estado de la relación.

En una entrevista a HuffPost la terapeuta matrimonial, Marni Feuerman dijo: "No juegan juegos y se comunican directamente. En general, tienen una buena visión del amor y la intimidad, lo que les permite arriesgarse a acercarse a alguien, incluso si al final terminan por lastimarse".

El doctor Levine, llama a las personas con apego seguro "la mayoría silenciosa”. Él mismo lo expresó de esta manera: "Las personas con un estilo de apego seguro entran en una relación y están felices. No hay mucho drama, así que no escuchas sobre eso."

Tipo de apego ansioso
Las personas con un estilo de apego ansioso también disfrutan de ser íntimas y cercanas con un compañero. Pero hay una gran diferencia respecto a las personas con apego seguro. ¿Cuál? La gran diferencia es que son muy sensibles a los cambios en el estado de ánimo o el comportamiento de su pareja. Tienen una tendencia a tomar estos cambios como algo personal. Son inseguros y emocionalmente necesitados. Necesitan mucha atención y contención. Necesitan saber y sentir que son amados y de que la relación está bien.

Tipo de apego evitativo
Las personas con un tipo de apego evitativo valoran su independencia por sobre sus vínculos románticos. No les gusta depender de su pareja. Se sienten incómodos si hay demasiada cercanía en una relación, ya sea cercanía emocional o física. Necesitan sentirse libres. Necesitan su espacio propio. Se asfixian con facilidad si el otro les exige mucha presencia. Pueden intentar crear distancia de muchas maneras por ejemplo: no responder a llamadas o mensajes de texto, priorizar el trabajo sobre su pareja o buscarse ocupaciones de todo tipo.