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¿Cómo compartir tiempo de calidad con los hijos?

Los niños necesitan atención, cariño, paciencia para educarlos, y especialmente necesitan tiempo. Necesitan que los padres puedan dedicarles cierto tiempo exclusivo para estar con ellos, escucharlos, prestarles atención y divertirse juntos.

Dicho parece fácil, pero hacerlo no es tan sencillo. Los papás y las mamás están llenos de obligaciones y de rutinas diarias. Tienen que ocuparse de cientos de asuntos laborales, tareas del hogar, cuestiones personales, y la verdad es que muchas veces el tiempo no alcanza. 

Al volver a la casa se desea descansar, distraerse, desconcentrarse. Y allí están, los niños, esperando un poco de tiempo y de atención. ¿Cómo hacer?

Y no se trata sólo de la cantidad de tiempo que se les dedica, sino, especialmente, de la calidad. Poder estar con ellos de una manera plena. Disfrutando un rato con ellos y no con la sensación de que son un estorbo, algo más con lo que hay que cumplir. 

Todos los especialistas aseguran que cuando los niños crecen en un hogar en el que los padres les dedican tiempo de calidad desarrollarán un mayor grado de confianza, un buen nivel de autoestima, tendrán mayor seguridad en ellos mismos y mejores habilidades sociales. Todos estas herramientas harán que su vida futura se mejor, más feliz y plena. 

Entonces, más allá de todas las obligaciones y de las acciones que se hacen con los niños simplemente porque hay que hacerlas, es muy importante que los papás y las mamás puedan disfrutar de cierto tiempo con sus hijos. Un tiempo ameno, compartido, en el que el niño sienta que el papá o la mamá están completamente disponibles para él y que disfruta de ese momento. 

Los especialistas dan algunos consejos para lograrlo:
1. Desconectarse: Olvidarse del celular por un rato. Se trata de disponer de toda la atención para dársela al niño. Es un tiempo dedicado a él. Es necesario que se desconecte y se conecte ciento por ciento con lo que está compartiendo con sus hijos. 

2. Organizarse: si bien es cierto que el tiempo no alcanza si uno se organiza bien, seguramente alcanzará más. Se trata de manejar adecuadamente el tiempo para poder contar con un rato exclusivo con sus hijos. 

3. Disfrutar: Pasarla bien. Tan simple como eso. Pasar un buen momento con sus hijos disfrutando de una actividad, un juego, una charla, lo que sea. Lo importante es que sea una actividad placentera tanto para usted como para sus hijos. Hablar, reír, compartir una lectura, un cuento, escuchar lo que tienen los chicos para contar, preparar una comida, ver una película o un dibujito, cualquier cosa puede ser una excusa para pasar un buen momento. Y es importante que el niño sienta que usted disfruta de ese tiempo compartido tanto como él.

4. Encontrar tiempo para cada hijo: Si hay más de un hijo es importante poder encontrar un tiempo exclusivo para cada uno. Un rato a solas para charlar especialmente con cada uno o para compartir algo. No se trata de mucho tiempo. No es la cantidad de tiempo sino la calidad. Se trata de hacerse un rato pada cada uno, aunque sean 15 minutos. Pero 15 minutos plenos con la atención totalmente volcada al niño.

5. Romper la rutina: Improvisar. Salirse a veces de las rutinas establecidas y hacer algo distinto es un modo de refrescar la relación. Algo especial que marcará una complicidad y la alegría de vivir algo por fuera de lo rutinario. Un paseo, ir a tomar un helado, mirar las estrellas, cualquier cosa que se salga de lo que hacen a diario.

6. Poner límites: Establecer límites es necesario. Hay que ser claro y preciso para que el niño entienda. Explicarles claramente en qué momento van a hacer algo juntos y de cuánto tiempo disponen para hacerlo. Decirles por ejemplo, cuando termine de ordenar este cajón vamos a jugar a lo que vos quieras hasta el momento de la cena. Es importante que el niño entienda cuál es el lapso de tiempo que van a compartir de manera exclusiva. Y, por supuesto, es fundamental que la mamá o el papá cumplan con lo que prometen. Y que ese tiempo se lo dediquen sin interferencias, tal como lo prometieron.

7. Decidir: Es importante que usted decida cuál y cuánto tiempo puede darle a sus hijos con dedicación y atención plena cada día. ¿Media hora? ¿15 minutos? ¿1 hora? Lo que sea que usted considere posible hágalo. Recuerde que estamos hablando de tiempo de calidad y no de la multiplicidad de tiempo que comparte con sus hijos mientras hace otra cosa.