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El inmigrante que pidió santuario deberá abandonar EE.UU. en pocas semanas

Denver (EE.UU.), 21 mar (EFE).- Un inmigrante mexicano, quien en 2014 se convirtió en la primera persona de Colorado (EE.UU.) en pedir santuario en una iglesia para no ser deportado, recibió este jueves la orden de abandonar el país de manera voluntaria dentro de un mes.

Según informó en un comunicado el Movimiento Santuario de Metro Denver, Arturo Hernández García, que ingresó de manera irregular a Estados Unidos en 1999, debe abandonar el país antes del 22 de abril o será deportado si no cumple con esa exigencia.

Además, el mexicano debe presentarse el próximo 4 de abril en las oficinas del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés) para demostrar que ya tiene los documentos de viaje.

"Hoy se demuestra una vez más lo ilógico y dañino de las leyes de nuestro sistema inmigratorio", expresó Jennifer Piper, del Comité de Servicio de los Amigos Americanos (AFSC), tras conocerse el resultado de una audiencia de seis horas que Hernández García tuvo ante las autoridades federales de inmigración.

"Los oficiales de ICE le dijeron a Arturo que se le negó el aplazamiento de su deportación, pero todavía no le ha llegado la notificación oficial a su abogado," agregó.

Hernández García y su esposa, Ana, están casados desde hace dos décadas y tienen dos hijas, de 19 y 13 años.

En 2010, Hernández García comenzó con las gestiones para regularizar su situación, pero cuatro años después fue arrestado por acusaciones derivadas de un incidente en su lugar de trabajo.

Aunque un jurado lo declaró no culpable de los cargos en su contra, Hernández García fue eventualmente detenido por ICE y se ordenó su deportación.

El inmigrante ingresó en una iglesia de Denver en octubre de 2014 y allí permaneció hasta julio del año siguiente, cuando recibió una carta de ICE indicando que su caso ya no sería "una prioridad de deportación".

A pesar de ese documento, Hernández García fue nuevamente arrestado por ICE el 26 de abril de 2017 y aunque quedó libre días después, gracias a las gestiones de congresistas demócratas de Colorado, se le indicó que su orden deportación estaba vigente.

Según explica el Movimiento Santuario/AFSC, la esposa de Hernández García confiaba que ella podría pedir eventualmente la residencia permanente de su esposo, pero antes deben concluir sus propios trámites, lo que ocurrirá como mínimo en la segunda mitad de este año.

"Nuestra fe está en Dios. Buscaremos nuevas opciones para nuestra familia", declaró Ana.

Por su parte, en declaraciones difundidas en el comunicado del Movimiento Santuario, Arturo afirmó que seguirán luchando y hablarán con sus abogados sobre los siguientes pasos.

"Mis hijas me motivan a mantenerme en pie y creyendo que permaneceremos unidos en nuestra causa justa. No hemos terminado todavía", aseveró.

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