Se encuentra usted aquí

Un año de mayor apertura para los latinos en Durham

Durham.- En un año en que el número de detenciones por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE en inglés) ha aumentado en Carolina del Norte, Carolina del Sur y Georgia, en comparación con el año anterior -15,189 arrestos en 2018; 13,551 en 2017-; funcionarios electos de Durham visitaron hace unos meses el centro de detenciones Stewart, en Lumpkin (Georgia), para conocer de primera mano las condiciones de los inmigrantes que están allí presos.

Con el objetivo de compartir las impresiones de la visita con la comunidad latina de Durham, el grupo de visitantes, entre los que se encontraban cuatro miembros del consejo municipal, una comisionada del condado y una miembro de la junta escolar, organizaron un foro comunitario sobre inmigración, el pasado 18 de diciembre. Este evento también fue una ocasión para animar a la comunidad a expresar sus inquietudes y necesidades acerca de la situación de Stewart, en particular, y de la cuestión migratoria en general, con la esperanza de que sean escuchadas y tomadas en cuenta en el futuro.

Durante este 2018, desde la ciudad se han llevado a cabo otras acciones en beneficio de los inmigrantes latinos, que representan nada menos que el 13% de su población. Tanto es así que el año se iniciaba con la elección de la primera concejala latina de la ciudad, Javiera Caballero. Caballero llegaba al Consejo Municipal con el objetivo de aumentar la presencia y participación de la comunidad en las distintas esferas de la ciudad.

“Este año hemos iniciado varios cambios que tienen presente a la comunidad y permiten continuar con la historia de los latinos acá ”, explica Caballero en entrevista a Qué Pasa, quien tiene claro que tener a alguien de origen latino en política local “ayuda” a lograr el cambio.

Una de las novedades del 2018, impulsada por la Concejala, ha sido la creación de un Plan de Acceso al Idioma, para “averiguar cómo ayudar al sector de la comunidad que no habla inglés, y cuya primera lengua es el español, y atender mejor sus necesidades”, cuenta Caballero. El plan se pondrá en marcha a partir del 2019.

Otra de las aclamaciones de la nueva Concejala a principios de año era la mejora de las relaciones entre la policía de Durham y la comunidad inmigrante, empezando por la revisión de las Visas U para inmigrantes indocumentados víctimas de un crimen o violencia. En este sentido, la jefa de la policía, C.J. Davis, iniciaba el 2018 ampliando el plazo de las certificaciones hasta cuatro años, si bien hasta ese momento, solo las víctimas de crímenes cometidos en el último año aplicaban para este tipo de visado en Durham.

Una noticia que mejoraba hace tan solo unas semanas cuando C.J. Davis anunciaba una nueva extensión del plazo para obtener la certificación de la Visa U, esta vez, a delitos ocurridos con más de cuatro años de antigüedad; aunque todavía no se sabe cuándo comenzará a regir esta nueva política.

En este contexto de apertura de la ciudad de Durham hacia la comunidad latina, el año termina con la que probablemente sea la iniciativa mejor acogida por los vecinos de la ciudad. El nuevo alguacil del condado de Durham, Clarence F. Birkhead, ha puesto fin a la política de honrar las órdenes de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), después que su antecesor, Mike Andrews, colaborase con la agencia durante sus seis años de mandato. 

El 6 de diciembre, tres días después de juramentar en su nuevo cargo, Birkhead firmó una normativa que indica que ante la falta de una orden judicial o orden de arresto firmada por un funcionario judicial, “cualquier persona a la que se haya eliminado su cargo penal o quien haya pagado una fianza, no será retenida más allá del tiempo establecido”.

Una semana más tarde, 11 inmigrantes abandonaron el centro de detención del condado tras pagar la fianza o cumplir la sentencia correspondiente.

La puesta en práctica de no colaboración con ICE de Birkhead se suma a las de los alguaciles de Wake, Gerald Baker, y de Mecklenburg, Garry McFadden de poner fin al programa de deportaciones 287 (g) que funcionaba en la cárceles de ambos condados de Carolina del Norte.

Si bien estos cambios son bien recibidos por la comunidad, la concejala Caballero cree que todavía queda mucho por hacer pero tiene sus esperanzas puestas en que en el 2019 “se van a ver más cambios”. “Con los nuevos electos tenemos una nueva oportunidad de cambiar las cosas”, e incide en que “ debemos de trabajar todo juntos en beneficio de la comunidad”.