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Protestan ante inercia del Congreso para proteger a los soñadores

Raleigh.- Frente a las oficinas del senador Thom Tillis en Raleigh,  un grupo de jóvenes representaron la muerte de sus sueños, un día después del plazo dado por el gobierno del presidente Trump para que el Congreso lograra una solución para casi 800 mil “dreamers”.

Tendidos en el piso y tapados con bolsas negras que llevaban sus nombre, los soñadores emularon un funeral. Además cargaron un ataud que simbolizaba sus sueños.

“Se siente frustración. Durante seis meses ellos dijeron que (una ley) es lo que necesitamos, que lo iban hacer, pero no hicieron nada. Hoy el presidente publicó un tuit donde acusa a los demócratas pero que a pesar de eso aún se puede lograr un acuerdo pero él mismo ha estado poniendo trabas”, dijo a Qué Pasa la soñadora María González.

Cuando la adminitración de Trump decidió acabar con DACA en septiembre del año pasado, dio a los legisladores federales un plazo de seis meses para lograr un acuerdo y presentar una legislación que diera protección a los miles de jóvenes que fueron traídos por sus padres cuando eran niños.

“Tengo la sensación que este año no pasará nada porque están distraídos con otros temas. Pero queremos que sepan que nosotros seguiremos luchando y haciendo escuchar nuestras voces ante la necesidad de una legislación limpia”,  recalcó González.

Por su parte, Iliana Santillán de El Pueblo también resaltó la necesidad que el senador Tillis apoye un Dream Act limpio que legalice a miles de jóvenes que fueron beneficiados con DACA y aquellos que podrían haber aplicado si el programa hubiera continuado.

“Sabemos que el deadline no significa nada porque aún así siguen aceptando las renovaciones. Sin embargo, muchos jóvenes que ahorita podrían estar calificando por primera no pueden ser beneficiados con esta protección”.

Santillán espera que los legisladores federales entiendan que el fin de DACA expone a los jóvenes a la deportación, la muerte y  a ser criminalizados.

“La deportación para muchos de ellos representa la muerte porque en sus países de origen hay violencia y pandillas. Los jóvenes no son criminales pero cuando tu le quitas a un joven su licencia, su permiso de trabajo, lo obligas a manejar si un permiso, a trabajar bajo la mesa...  Hay muchachos inteligentes que desean estudiar y trabajar para pagar la escuela”, sostuvo Santillán.