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Nunca es tarde para romper el silencio

Raleigh.- En el mes de concientización en contra de la violencia doméstica, directivas de diferentes organizaciones locales exhortaron a las víctimas romper el silencio y usar los servicios que ofrecen para terminar con este crimen.

María Morales, coordinadora de la línea de crisis en español del Centro Contra la Violencia de Durham (DCRC por sus siglas en inglés), dijo que si alguien es víctima de abuso doméstico se acerque con ella, que no tenga miedo, que no está sola.

“Nadie merece ser maltratada, y si necesita refugio se lo daremos hasta que salga adelante poco a poco”, reiteró Morales, quien agregó que pueden ser un puente entre la policía si no hablan inglés.

En entrevista con Qué Pasa, la directiva consideró que el principal reto que enfrenta la comunidad latina para erradicar la violencia doméstica es romper con las ideas, creencias y costumbres impuestas a las mujeres desde pequeñas.

Explicó que el papel de las organizaciones es clave así como la información por lo que tratan de ir a lugares donde está la gente como el Centro Hispano, el Departamento de Salud o tiendas.

Morales precisó que cada año atienden a unas 3,500 personas de todos los orígenes, al tiempo que recibe unas 300 llamadas al mes, la mayoría de mujeres inmigrantes.

“El centro tiene entre 40 y 60 voluntarios pero hace falta más hispanos que ofrezcan su ayuda”, dijo la directiva, quien recordó que los servicios que ofrecen en inglés y español son la línea de crisis, acompañamiento en corte, hospital, policía, o con el sheriff, hablar en el colegio, o con los dueños de los departamentos. Tienen grupo de apoyo de mujeres, fortalecimiento en violencia sexual y doméstica.

“Ayudamos a hacer órdenes de protección, tenemos consejera que da terapia en inglés, y hacemos referidos a terapistas, apoyo legal, y tenemos refugio. Todo es gratis”.

Por su parte Mónica Drasal-Hinton, coordinadora del programa PARE de El Pueblo, explicó que el programa empodera a mujeres en temas de violencia doméstica y abuso sexual. “ Es un programa diseñado para que las mujeres latinas se preparen, conozcan y se eduquen”.

En entrevista con Qué Pasa precisó que el programa ha graduado a 120 mujeres, y en julio comenzó el décimo grupo, cuyas mujeres son entrenadas por personas expertas que han trabajado en violencia doméstica o sexual.

“No solo para curarse sino para lograr auto suficiencia, desarrollar autoestima y promover los servicios que hay para ayudar a mujeres que estan pasando esta situación, con el objetivo de lograr familias saludables”. Exhortó a romper el silencio. “Que no se queden estancadas en una situación o un momento de oscuridad porque luz existe, solo hay que buscarla”.

Para Ivette Kerr, directora de servicios latinos de InStepp, muchas mujeres se aguantan los abusos de sus agresores porque creen que no pueden salir adelante sin el agresor, por eso es importante que aprendan a sostenerse ellas y a sus familias. En entrevista, precisó que la organización tiene el programa en español Nueva Vida, consiste en el empoderamiento económico para las mujeres mayores de 18 años, y se ofrece a víctimas de violencia doméstica, acoso sexual, tráfico humano, desempledas o subdesempleadas.

Testimonio
“Saber es poder” dice una víctima de violencia doméstica.

Hace poco más de un año Esmeralda (cuya identidad mantendremos en reserva) se quedó literalmente en la calle, cuando su esposo la dejó esperando en el aeropuerto. Nunca llegó. Ella no tenía dinero, y una policía le dijo que no podía quedarse allí, y la llevó a un albergue para indigentes.

Allí comenzó una difícil situación tras vivir en un hospital y luego en Interact, una organización que ofrece ayuda a víctimas de violencia doméstica.

Cuenta que acompañada de un policía fue a la casa donde vivió cinco años y no le permitieron entrar, acusándola que la meterían a la cárcel y se regresó a Interac.

Dice que estaba sola, sin hablar inglés, y perdió la razón un tiempo hasta que poco a poco encontró ayuda en El Pueblo con su programa PARE. “Allí encontré algo de donde agarrarme. Entendí las palabras saber es poder”.

Esmeralda dice que el apoyo recibido de las organizaciones le ha dado una fuerza increíble. “Mucha información, yo no sabía lo que era violencia económica, física, verbal. Ahora sé que es bueno aprender”.

Asegura que su decisión cambió por las organizaciones. “Me he topado con seres humanos que son ángeles en la tierra. Salvaron a esta mujer sin familia ni amistades”.

LUGARES DE AYUDA
Centro Contra la Violencia de Durham
María Morales, coordinadora de la línea de crisis en español
919-519-3735

El Pueblo
Mónica Drasal-Hinton, coordinadora del programa PARE
919-835-1525 ext 106

InStepp, Inc.
Ivette Kerr, directora de servicios latinos
Gabriela Zapata, admistradora de casos
919-680-8080

Interac
24 horas línea de crisis - Violencia doméstica.
844-203-8896 (español).