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“No pedimos papeles ni en paradas ni en denuncias de un crimen”

Durham.- El alguacil del condado de Durham, Clarence Birkhead, dice haber tenido “un buen comienzo” de mandato en su relación con la comunidad hispana de Durham gracias al “giro filosófico” que ha dado a su política de trabajo, según ha explicado en entrevista a Qué Pasa, cuando se cumplen dos meses desde que tomó posesión de su cargo.

Birkhead confiesa que ganarse la confianza de la comunidad no es fácil porque “cambiar la mentalidad y la cultura de los individuos lleva tiempo, pero hemos tenido un buen comienzo” al dejar de hacer el trabajo “de la manera que se había hecho hasta ahora”. 

No piden papeles
Además de poner fin a la colaboración con el Servicio de Control e Inmigración de Aduanas (ICE) -su iniciativa más popular desde que inició la legislatura-, Birkhead cuenta que también ha dejado de hacer controles en los barrios “que serían percibidos como puntos clave para ICE” y ha cancelado la revisión de documentación en los controles de tráfico rutinarios. 

Birkhead asegura que desde su oficina tampoco se revisa la documentación, relacionada con el estatus migratorio, de las personas que quieran denunciar un crimen. “Sabemos que en la comunidad hispana ocurren robos, asaltos, violencia doméstica... Queremos que las víctimas sepan que pueden pedir ayuda en la oficina del alguacil y les animo a denunciar el crimen sin preocuparse de su estatus migratorio”.

Otra de sus iniciativas ha sido la creación de la Oficina de Participación Comunitaria, cuya “responsabilidad es conectar con las comunidades minoritarias, con la comunidad de color y la comunidad hispana para empezar a construir puentes de colaboración”. Y añade que ya ha tenido “buenas conversaciones” con líderes hispanos y que “su relación está en marcha”. “Quiero estar presente en la mesa cuando las cosas vayan bien y cuando no vayan tan bien”. 

Contral el crimen
El 2019 se inició, precisamente, con un alto número de crímenes violentos, cuando varias personas fueron asesinadas tan sólo en los primeros días de enero. A la pregunta de si algo se está haciendo mal desde las instituciones, Birkhead asegura que “nada se está haciendo incorrectamente desde las fuerzas del orden” y que “esta situación ha sido desafortunada, pero también una anomalía”. “La mayoría de estos crímenes no fueron aleatorios, tenían un objetivo fijado y algunos de ellos estaban relacionados con violencia doméstica. Esto dificulta un poco más nuestra labor de prevención”, argumenta. 

Uno de los objetivos del alguacil para su legislatura es eliminar las armas de las calles de Durham y “trabajar para tener leyes de armas de sentido común”. “Espero hacer todo lo posible para sacar las armas de la calle, detener a los individuos que cometen estos crímenes y trabajar con los líderes de la comunidad y organizaciones para hacer comunidades más seguras”. 

La disparidad racial que existe en el sistema de suspensiones de las Escuelas Públicas de Durham (DPS) es otro polémico asunto que ha marcado la agenda de este inicio de año. Madres y padres denunciaron hace unos días, en la primera reunión de la Junta Escolar de DPS, la discriminación que sufren sus hijos e hijas. 

El alguacil confiesa que “no es un secreto que los estudiantes morenos y negros han sido desproporcionadamente suspendidos en todo el país” y asegura que tomará medidas para garantizar que los agentes de recursos en la escuelas reciban las directrices correctas con el fin de eliminar la criminalización de los estudiantes por mal comportamiento. 

Sin bien la intención del alguacil es “minimizar” su influencia en las suspensiones, Birkhead recuerda que suspender a un alumno es, al fin y al cabo, “una decisión de la administración escolar”.