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El Pueblo celebró a los líderes que concluyeron sus diferentes programas

Raleigh.- “Participar en el programa PARE me hizo más fuerte, me impactó positivamente, he aprendido a hablar más en público, he ayudado a otras personas, me fortaleció y he tenido más comunicación con mis hijos”, dijo Carmela, una de las 20 mujeres que concluyeron ese programa de fortalecimiento de El Pueblo.

Acompañada de su familia, asistió el viernes a la cena de celebración de líderes que año con año realiza la organización al término de los diferentes programas que lleva a cabo: PARE, Poder del Pueblo, Consejo Juvenil, Justicia Reproductiva y Consejo de Liderazgo Comunitario.

Tras concluir el programa, Carmela quiere ser voluntaria de El Pueblo para dar ejemplo a la comunidad de cómo se puede parar con la violencia doméstica.

Yadira tiene 16 años y estudia el grado 10; ella recibió su diploma tras concluir el programa juvenil el cual le enseñó a hablar con las personas pero también con los representantes estatales. “Yo me abri más con la gente, yo antes no hablaba tanto, ahora sí, y me ayudó a conocer más la comunidad”.

Ana concluyó el programa PARE, y dijo que fue un reto personal y emocional porque a su papá lo acababan de enterrar, pero aprendió a ver las diferentes caras de la violencia y aunque esa realidad fue fuerte, también la liberó y mejoró su autoestima y relación con sus hijos.

María es una estudiante de 15 años, y consideró una gran experiencia estar en el programa juvenil porque conoció lugares y se convirtieron en una familia para compartir sentimientos y apoyo.

Alrededor de 100 personas se reunieron en la Junior League of Raleigh donde terminaron sus programas 20 jóvenes del Consejo Juvenil, 17 mujeres de PARE, y 6 de Justicia Reproductiva.

Los asistentes disfrutaron de una cena, rifas y música después de que cada representante de El Pueblo habló de los programas y entregaron los respectivos diplomas.

Celebración de líderes 

Florence Siman, del programa Justicia Reproductiva, dijo que la celebración es para los líderes que han recibido capacitación, que desarrollen sus habilidades y poder trabajar para cambiar políticas a nivel estatal.

“La celebración es el comienzo para que pongan en práctica las habilidades que han aprendido”, destacó.

Recordó que durante el programa de liderazgo juvenil se habló de cómo fuinciona la Asamblea estatal en Carolina del Norte, quiénes son los representantes. “Nos reunimos con los representantes para hablar con ellos sobre diferentes propuestas de ley y cómo afectan a la comunidad. Muchos jóvenes comparten sus historias, han capacitado a otros grupos, fueron a Washington y aquí en Carolina del Norte”.

Explicó que los programas están enfocados en desarrollar las habilidades en temas relacionados al cambio social, incluye opresión, discriminación, cómo tomar acción, y qué tipo de cosas se debe hacer como comunidad inmigrante para tener vidas mejores en este país.

Michelle Bermeo Betancourt, coordinadora de desarrollo, Mike Figueras, del Consejo Juvenil, Mónica Drasal-Hinton, de PARE y William Porter Saenz, coordinador de comunicación, coincidieron en que la celebración de líderes es el fruto de la inversión que hace la comunidad.

“Cuando les ayudamos a desarollar sus capacidades, celebrar y ponernos a trabajar”, dijo Bermeo Betancourt.

Drasal-Hinton recordó que han tenido 11 grupos de fortalecimiento de PARE, donde 165 mujeres latinas han detenido la violencia, y las nuevas líderes serán guerreras, luchadoras para poder detener la violencia en la comunidad, hablar de temas difíciles como el abuso doméstico y sexual.

“Durante el programa los jóvenes desarrollaron su confianza, empezaron tímidos pero se esforzaron y encontraron el amor a la comunidad y la justicia,y eso les dio fuerza para hablar”, dijo Figueras.

Saenz comentó que los líderes demostaron que pueden hablar con sus representantes y crear acciones, pues cada uno fortaleció su confianza para decir que su voz cuenta.