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El Papa Francisco pidió a tepesianos de Carolina del Norte mantenerse en la lucha

Raleigh.- Una delegación de Carolina del Norte que viajó a El Vaticano para abogar por el TPS logró  a un encuentro con el Papa Francisco, a quien le entregaron una carta y un obsequio a nombre de la comunidad tepesiana.

El grupo que representó al estado se unió a otras personas que viajaron de distintas parte de los Estados Unidos para abogar por la permanencia del programa de  Estatus de protección Temporal, cuya eliminación para cinco países fue bloqueada hace unas semanas por una corte federal de California.

Fidel Campos Sorto de la Asociación de Salvadoreños de Carolina del Norte, quien participó del viaje, contó a Qué Pasa que pudieron entregarle al Sumo Pontífice una carta donde detallaban la situación que enfrentan los miles de inmigrantes amparados por el TPS y el impacto que tendría para sus familias si son obligados a regresar a sus países.

El papa también recibió de la delegación de Carolina del Norte un cuadro del Monseñor Romero quien fue canonizado el 14 de octubre.

“El Papa nos mandó un mensaje claro:  él expresó al grupo que sigan en la lucha y que migrar es un derecho humano. Nos invitó para que sigamos en el  esfuerzo para que nos reconozcan ese estatus. Fue una invitación fue firma decidida y clara”, dijo Campos al recordar las palabras del líder de la Iglesia Católica.

El grupo también se reunió con la embajadora de El Salvador en Italia, Sandra Alas a quien le informaron de las diferentes actividades que se realizan en Estados Unidos como parte del esfuerzo conjunto para lograr una solución permanente, con camino a la ciudadanía para los miles de tepesianos.

Adicionalmente, la delegación estatal elaboró un pronunciamiento a nombre del cuerpo cardenalicio, obispos, sacerdotes, religiosa en apoyo a los esfuerzos para mantener el TPS, el cual fue firmado por eclesiáticos salvadoreños en Roma.

Asistieron a canonización
La delegación, que  partió el 7 de octubre rumbo a Roma, participó además de la canonización del Monseñor Romero, quien se convirtió en el primer santo salvadoreño.

“El reto está en difundir ese legado de justicia que nos enseño Monseñor Romero mediante los fundamentos de su teología, su legado pastoral y sus principios cristianos, que pudo insertarlos en nuestra realizad. No hay que tenerlo como estampita porque eso no lo hubiera querido él”, señaló Campos al recordar el papel del Monseñor Romero en defensa de los derechos humanos.

“Monseñor Romero decía que hacer cosas buenas a los demás son hechos de santidad que  no es exclusividad de personas que hayan sido reconocidas por la alta jerarquía de la Iglesia Católica como Santos”.