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Madre hispana sigue lucha contra ICE para permanecer en el país

Charlotte.- La madre indocumentada hondureña Dunia Vásquez, que ha protagonizado una dura lucha para permanecer en el país, se presentó el jueves 29 de agosto en la Corte de Inmigración de Charlotte ante el juez Rodger Harris, que le negó una extensión de su caso.

 

Apelación

No obstante, Vásquez salió sonriente del tribunal, porque su abogada Jennifer Rodríguez, informó que apelará la decisión ante la Junta de Apelaciones de Inmigración en Falls Church, Virginia (BIA).
“Tenemos 30 días para apelar”, anotó Rodríguez sobre el proceso que permitirá que la madre continúe su presencia sin inconvenientes en el país por un año más mientras se decide su destino.

 

Respaldo

Una docena de religiosos e integrantes de la Iglesia Metodista Unida White Plains de Cary, que madrugaron para acompañar a Vásquez en su audiencia celebraron el anuncio.

Con lágrimas recorriendo su rostro, la madre agradeció el respaldo de su congregación que recolectó en una instancia más de dos mil firmas para instar a los senadores federales Richard Burr y Thom Tillis y al representante David Price que aboguen para Vásquez prosiga su vida en Estados Unidos.

El jueves, la madre llevó las cartas de la obispa Hope Morgan Ward, de la Conferencia del Área de Raleigh de la Iglesia Metodista Unida, y de los reverendos Ray Warren de la Iglesia de White Plains, y Gray Southern, del Distrito del Capitolio.

“Negarle a Dunia la permanencia sería injusto con nuestra hermana en Cristo, quien simplemente desea vivir y trabajar legalmente”, consignó una de las misivas.

 

Visa U e hijos americanos

La carta pide que se permita que el proceso de visa u, que tiene Vásquez ante las autoridades migratorias siga su curso “para que ella permanezca en el lugar que llama hogar” desde hace casi 15 años.
La mujer tiene cinco hijos, tres niñas y un niño nacidos en Estados Unidos.

 

La odisea
El 7 de julio de 2004, cuando tenía 22 años, Dunia Vásquez cruzó la frontera huyendo de la violencia doméstica que había en su hogar.

En el paso fronterizo de McAllen, Texas, se entregó a las autoridades de inmigración, que le dieron un permiso para permanecer en el país por seis meses. Además, debía presentarse ante un juez.

“En enero del 2005 se vencía el permiso. No me presenté a la corte por miedo. Mucha gente me decía que me iban a deportar si iba y yo no quería regresar a mi país  (...) Ellos dicen que yo firmé una orden de deportación, pero que yo recuerde nunca firmé nada”, contó Vásquez a Qué Pasa, en 2017.

Movida por el miedo, Vásquez decidió mudarse a Carolina del Norte donde vivió una vida tranquila hasta el 2011, cuando cayó en un retén en el condado Wake y fue procesada bajo el programa de deportaciones 287g.

Pese a la orden de deportación en su contra, la madre hondureña no era una prioridad para el gobierno de Obama debido a que no tenía récord criminal. Sus abogados de entonces decidieron presentar un pedido de asilo que las autoridades de inmigración de Texas rechazaron inicialmente.

Sin embargo, un juez de Houston aceptó un pedido para reabrir su caso, que posteriormente fue trasferido a la Corte de Inmigración de Charlotte.

En junio de 2017, Vásquez fue conminada a presentarse en las oficinas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, ICE, para ser deportada a México, pero la expulsión no se materializó.

 

Orar

La pastora Edith Salazar, de la congregación de White Plains, tiene el mensaje que se tiene que seguir orando para que la odisea que ha experimentado la madre termine y pueda vivir una vida normal con sus hijas y su esposo mexicano.

 

La madre hondureña,  Dunia Vásquez con su congregación.