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Detenidos cinco mexicanos acusados de ingreso ilegal a EEUU

Raleigh.- Cinco hombres de nacionalidad mexicana, entre ellos uno que estuvo involucrado en un accidente automovilístico en el que dos peatonas murieron arrolladas, han sido detenidos en distintos sitios de Carolina del Norte por haber entrado ilegalmente a Estados Unidos.

Los sospechosos fueron aprehendidos en los condados de Wake, Craven y Granville, y acusados por un jurado federal en Greenville de reingreso ilegal de un extranjero deportado, por lo que podrían enfrentar penas que van de los dos a los 10 años de prisión, y multas hasta de 250 mil dólares.

Jorge Luis Ramírez Hernández, de 36 años, había sido deportado en tres oportunidades, de acuerdo con un boletín de prensa de la Oficina del Fiscal de los Estados Unidos, y fue encontrado culpable de dos cargos de muerte por delito grave con vehículo, por los que debía servir una pena de cuatro a seis años en una prisión estatal.

Ramírez Hernández conducía una camioneta Lincoln bajo los efectos del alcohol el 2 de junio de 2018, cuando impactó con un vehículo Toyota averiado y estacionado a la orilla de la carretera en la autopista 421, cerca de Greensboro. Al hacerlo, el Toyota golpeó a Wanda Denise Farrington y Lucretia Antoinette Beasley, que permanecían fuera del auto mientras esperaban ayuda para movilizarlo. Ambas mujeres fueron trasladadas a un hospital, donde posteriormente murieron.

Se desconoce por qué Ramírez Hernández no fue acusado por reingreso ilegal ni cuando fue detenido por la Patrulla de Caminos de Carolina del Norte en esa oportunidad, ni luego del juicio que se le siguió por la muerte de las ocupantes del Toyota.

Los otros detenidos a los que se presentaron cargos la semana pasada en Greenville son Rey Francisco Hernández Alavez de 33 años, también acusado de posesión de municiones, y José Pérez Arellano de 44, a quien le fue incautada un arma de fuego (ambos arrestados en Wake); y Alfonso Bravo Bañuelos de 56 y Salomón Martínez Ramírez de 41, los dos aprehendidos en Granville.

Danny Rogers, sheriff del condado de Guilford y máxima autoridad de la cárcel de Greensboro, anunció que se comunicará con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para informar sobre el estatus de los detenidos.